El presidente de Estados Undidos, Donald Trump, dijo que EEUU "ni siquiera ha empezado a destruir lo que queda en Irán", reiterando su promesa de intensificar los ataques contra las infraestructuras del país, mientras decenas de países buscaban formas de reanudar los suministros energéticos esenciales a través del estrecho de Ormuz.
Casi cinco semanas después de que comenzara con un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel, la guerra en Irán sigue sembrando el caos en toda la región y agitando los mercados financieros, lo que aumenta la presión sobre Trump para que encuentre una solución rápida al conflicto.
Trump ha intensificado su retórica en los últimos días, ya que las negociaciones llevadas a cabo a través de intermediarios con los nuevos líderes de Irán muestran escasos signos de progreso.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
El ejército estadounidense "ni siquiera ha empezado a destruir lo que queda en Irán. Lo siguiente son los puentes, luego las centrales eléctricas", escribió Trump en las redes sociales a última hora del jueves, y agregó que los líderes iraníes "saben lo que hay que hacer, y hay que hacerlo, ¡RÁPIDO!".
Anteriormente había publicado un vídeo del bombardeo estadounidense de un puente de nueva construcción entre Teherán y el importante suburbio noroccidental de Karaj. Estaba previsto que el puente B1 se abriera al tráfico este año. Según los medios estatales iraníes, ocho personas murieron y otras 95 resultaron heridas en el ataque estadounidense.
"Atacar estructuras civiles, incluidos puentes sin terminar, no obligará a los iraníes a rendirse", dijo el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchi, en un comunicado.
Las imágenes de satélite también mostraban humo saliendo del puerto de Qeshm, una isla iraní situada estratégicamente en el estrecho de Ormuz, a principios de esta semana.
SE PLANTEAN PREOCUPACIONES SOBRE POSIBLES CRÍMENES DE GUERRA DE EEUU
Más de 100 expertos estadounidenses en derecho internacional afirmaron el jueves que la conducta de las fuerzas estadounidenses y las declaraciones de altos representantes de EEUU "suscitan serias preocupaciones sobre violaciones del derecho internacional de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, incluidos posibles crímenes de guerra".
Una carta firmada por los expertos destacaba en particular un comentario de Trump de mediados de marzo en el que dijo que EEUU podría lanzar ataques contra Irán "solo por diversión". También citaba comentarios del jefe del Pentágono, Pete Hegseth, de principios de marzo, en los que afirmaba que EEUU no lucha con "estúpidas reglas de combate".
En un discurso pronunciado el miércoles por la noche, Trump repitió sus amenazas contra las centrales eléctricas civiles de Irán y no dio un calendario claro para el fin de las hostilidades. Esto provocó promesas de represalias por parte de Irán, lastró las cotizaciones bursátiles mundiales y provocó una subida de los precios del petróleo ante la preocupación de que el estrecho de Ormuz permaneciera cerrado en su mayor parte.
El jueves, Reino Unido presidió una reunión virtual de unos 40 países para explorar formas de restablecer la libertad de navegación que no dio lugar a ningún acuerdo concreto, aunque los participantes coincidieron en que todos los países deberían poder utilizar libremente la vía marítima, según dijo un responsable.
EL CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU VOTARÁ EL PLAN DE BARÉIN PARA PROTEGER EL TRÁFICO MARÍTIMO
El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto votar el sábado una resolución de Baréin para proteger la navegación comercial en el estrecho de Ormuz y sus alrededores, según informaron diplomáticos, pero China, que cuenta con derecho de veto, dejó clara su oposición a autorizar cualquier uso de la fuerza.
Cualquier acción militar "legitimaría el uso ilegal e indiscriminado de la fuerza, lo que conduciría inevitablemente a una mayor escalada de la situación y acarrearía graves consecuencias", dijo el jueves ante el Consejo de Seguridad el enviado de China ante la ONU, Fu Cong.
Irán ha cerrado de facto el estrecho, por el que normalmente transita alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo, en represalia por los ataques estadounidenses e israelíes que comenzaron el 28 de febrero.
Teherán presentó una visión alternativa para el futuro control del estrecho y dijo que estaba redactando un protocolo con el vecino Omán que exigiría a los buques obtener permisos y licencias.
La jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, se opuso al plan de Teherán, afirmando que no se puede permitir que Irán cobre a los países una tasa para dejar pasar a los buques. "El derecho internacional no reconoce los sistemas de pago por paso", escribió Kallas en las redes sociales.
Con información de Reuters
