Trump ya no controla los mercados y se instala el temor a una guerra prolongada

La cautela se instaló en los mercados financieros internacionales, que empiezan a digerir la idea de una guerra prolongada y con un alto costo para las economías desarrolladas, especialmente por el efecto de la inflación y recesión de Estados Unidos que tendrá el nuevo piso del precio del petróleo

03 de abril, 2026 | 00.05

Donald Trump dilapidó el efecto que tenía la palabra del presidente de Estados Unidos como ordenador del mercado financiero y la sucesión de declaraciones contradictorias dejaron de influir sobre los operadores que empiezan a digerir la idea de una guerra prolongada, con un precio del petróleo que se sostendrá en los máximos del siglo provocando recesión e inflación en las economías desarrolladas.

Las bolsas cerraron este jueves en terreno negativo, desde Asia pasando por Europa hasta Wall Street y el petróleo WTI de impacto directo en la economía de Estados Unidos, alcanzó el máximo desde que comenzaron los ataques a Irán, superando los 110 dólares el barril.

Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

“Si bien la guerra podría influir en la economía global de diversas maneras, todos los escenarios conducen a precios más altos y un crecimiento más lento”, evaluó el Fondo Monetario Internacional, lo que anticipa un ciclo de mayor conflictividad social también en los países de economías desarrolladas.

Cuanto más habla, más incertidumbre genera

Trump amenazó la noche del miércoles con golpear “extremadamente fuerte” a Irán en un discurso en el que se esperaba precisamente que dé pistas sobre un fin cercano de las hostilidades y no una nueva escalada dejando abierta la continuidad de la guerra por las “próximas dos o tres semanas”. 

La conducta parece seguir la lógica de buscar el apoyo interno que suele acompañar a los presidente de Estados Unidos cuando están en guerra, pero en esta ocasión se rompió, con masivas movilizaciones en todo el país pidiendo que ponga fin al ataque a Irán.

El mercado reaccionó en forma negativa al discurso y todos los mercados anotaron pérdidas a medida que subía el precio del petróleo hasta alcanzar los 112 dólares el WTI y 120 dólares el Brent. 

Los tres principales índices de la Bolsa de Wall Street cotizan con pérdidas: el Dow Jones cayó 0,3%, seguido del indicador tecnológico Nasdaq y el S&P 500, 0,1%.

Sin el acompañamiento social expresado en las calles y con los mercados dando la espalda, este jueves Trump redobló la dialéctica y las operaciones bélicas, bombardeando un puente en construcción en los alrededores de Teherán, el más alto que se erigía en el país, y festejando esa acción en su red social.

“El puente más grande de Irán se derrumba, para no volver a usarse jamás. ¡Y aún hay más! ¡Es hora de que Irán llegue a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde y no quede nada de lo que aún podría convertirse en un gran país!”,  sostuvo en su red Truth Social.

Fue la primera vez que Trump admite implícitamente que no hay conversaciones en curso con Irán que permitan vislumbrar un fin próximo de la guerra y la confirmación de que intensificará las operaciones bélicas antes de admitir la derrota política y, probablemente, también en el terreno militar.

Sin el apoyo de los tradicionales aliados europeos y con la firme posición de España, Francia, Alemania, Italia y Suiza de no permitir que se utilicen sus espacios aéreos ni las bases militares para atacar a Irán, los mercados perciben que Trump provocará más daño a la economía extendiendo la situación de conflicto.

Un pronóstico global sombrío

En la evaluación que hizo el FMI, “un conflicto breve podría disparar los precios del petróleo y el gas antes de que los mercados se ajusten, mientras que uno prolongado podría mantener la energía cara y perjudicar a los países que dependen de las importaciones”.

Y describió un escenario que es el que está dominando ahora las decisiones de inversión: “El mundo podría estabilizarse en un punto intermedio: persistir las tensiones, mantener los precios elevados de la energía y dificultar el control de la inflación, con incertidumbre y riesgo geopolítico constantes.”

La guerra, agregó, también está transformando las cadenas de suministro de insumos críticos y no energéticos: el desvío de buques cisterna y portacontenedores eleva  los costos de flete y seguros y alarga los plazos de entrega y por la interrupción de los envíos de fertilizantes crece la preocupación por los precios de los alimentos

El FMI también dijo el jueves que las ‌perspectivas de los precios mundiales ​de la energía planteaban riesgos al alza para la inflación estadounidense. Por ahora las declaraciones de Trump no están llevando al colapso de los mercados, pero el fracaso de la ofensiva militar y la extensión de la guerra en el tiempo pueden provocarlo.