¿Sirve? La verdad sobre el truco viral de la moneda sobre el router para un mejor WiFi

En redes sociales circula hace semanas un truco que promete mejorar la señal WiFi sin gastar nada: poner una moneda encima del router. La idea se viralizó rápido porque suena lógica y no tiene costo. El problema es que no funciona, y en algunos casos puede empeorar la situación.

03 de abril, 2026 | 13.52

Los expertos en redes y telecomunicaciones son unánimes al respecto. Colocar una moneda sobre el router no tiene ningún efecto real sobre la calidad de la conexión, porque el tamaño de una moneda es demasiado pequeño para influir en las ondas de radio del WiFi. Las redes inalámbricas operan en frecuencias de 2,4 GHz o 5 GHz. Las ondas que viajan en esas frecuencias no se ven afectadas por un objeto tan pequeño como una moneda. La escala es completamente inadecuada.

Por qué se viralizó

Quienes recomiendan el truco sostienen dos teorías. La primera es que el metal actuaría como antena, modificando la distribución de las ondas. La segunda es más práctica: la moneda le agregaría peso al router para que no se mueva por la tensión de los cables. Pero esto no tiene nada que ver con mejorar la señal de internet. Solo evita que el dispositivo se corra de lugar.

Ni la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC), ni Apple, ni Google incluyen monedas u otros objetos metálicos como método recomendado para mejorar una red doméstica. Cualquier mejora percibida suele coincidir con otro factor: un reinicio del equipo, un cambio de posición involuntario o una mejora momentánea del proveedor.

Por qué puede ser contraproducente

Colocar objetos encima del router bloquea las rejillas de ventilación. El dispositivo necesita disipar calor constantemente. Si se calienta demasiado, su rendimiento disminuye. Además, si se acumulan monedas u otros objetos metálicos, pueden interferir con la propagación de la señal y generar zonas con peor conexión dentro de la casa, justo el efecto contrario al buscado.

Qué sí funciona

Los expertos señalan medidas concretas y comprobadas. La ubicación del router es lo más importante: colocarlo en un punto central de la casa, en altura y alejado de paredes gruesas. Evitar que esté cerca de microondas, televisores y teléfonos inalámbricos, que generan interferencias. Reiniciarlo al menos una vez por semana para limpiar la memoria del equipo. Mantener el firmware actualizado desde el panel de configuración del router. Y, si la señal no llega a toda la casa, considerar un repetidor de señal o un sistema mesh, que distribuye la cobertura desde múltiples puntos.