Luego de que la Policía de la Ciudad hallara sin vida, este viernes, al enfermero de 44 años Eduardo Bentancourt en su departamento de Palermo junto a más de 40 ampollas de diversas drogas hospitalarias, desde su círculo íntimo intentaron procesar el vacío de haber perdido a un ser querido a través de mensajes de despedida en las redes sociales.
En medio de las investigaciones judiciales para esclarecer lo sucedido con la trágica muerte de Bentancourt, emergió el dolor de quienes lo conocieron en vida. "No tengo las palabras suficientes cuando la vida sorprende con una despedida tan inesperada", escribió su amiga Daniela Fernández, en un mensaje que refleja la incredulidad y el dolor que rodea al caso.
Para ella, la imagen de Eduardo quedó fijada en los recuerdos compartidos. "Sé que tu recuerdo va a seguir vivo en cada risa, en cada historia, en cada rincón donde supiste estar", recordó Daniela en un posteo que incluyó una foto donde se la puede junto a al enfermero fallecido. "Hoy así rota completamente, te amo amigo", se lamentó Fernández en su mensaje de despedida, acompañada por el símbolo de un corazón roto tras el inesperado deceso de Bentancourt.
Bentancourt era oriundo de Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, y había llegado a la Ciudad de Buenos Aires hacía tan sólo un mes en busca de trabajo. Según su perfil de LinkedIn, cursó la carrera de enfermería en el Instituto de Enseñanza Superior María Inés Elizalde de su ciudad natal.
La investigación de una partida trágica
Eduardo fue encontrado por efectivos de la Policía de la Ciudad en su vivienda de la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2400, luego de que su hermana -desde Gualeguaychú- diera el alerta al no poder contactarlo desde el pasado 30 de marzo.
Según informaron fuentes del caso, lo encontraron sentado en una silla del comedor, sin signos de violencia, pero rodeado de un complejo escenario médico: más de 40 ampollas de diversas drogas hospitalarias, entre ellas propofol y fentanilo, y cuatro de ellas ya abiertas.
El caso está bajo la carátula de "averiguación de causales de muerte" y la Justicia intenta determinar si Eduardo estaba solo, ya que se hallaron tres teléfonos celulares en el lugar. La muerte de Bentancourt se produce en un contexto de extrema sensibilidad, en medio del escándalo por el uso indebido de medicación hospitalaria en el Hospital Italiano y tras el reciente fallecimiento del anestesista Alejandro Zalazar.
