El Gobierno empuja a la oposición a la primera discusión del año en torno a las funciones de la SIDE

Con el DNU que modifica la ley de Inteligencia, el Gobierno obligó a la oposición a salir del letargo de fin de año y volver rápidamente a la actividad para impedir que avance. Confiaban en conseguir los votos, al menos en Diputados.

03 de enero, 2026 | 00.06

Luego del artículo escondido del Presupuesto que pretendía derogar las leyes de Emergencia en Discapacidad y Financiamiento Universitario, de la disolución de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) el último día hábil del año y del decreto de necesidad y urgencia que modifica la ley de Inteligencia Nacional publicado el primer día de 2026, en el bloque de diputados de Unión por la Patria tenían las peores presunciones para este enero con el Congreso en receso y un oficialismo que, envalentonado por el triunfo electoral y la nueva relación de fuerzas, juega con los límites de la legalidad. En el estilo brutal de las ultraderechas, el Gobierno volvió esta semana a tomar el mando de la agenda, pero con temas que difícilmente le hagan ganar popularidad. "No nos queda otra que salir a frenarlos, es imposible dejar pasar esto. Hay cosas que recuerdan a la dictadura", replicaba un diputado del peronismo.

"La hora de los depredadores ha llegado y en todas partes las cosas evolucionan de tal manera que todo lo que deba ser regulado lo será a sangre y fuego", afirma Giuliano da Empoli en el prólogo de su último trabajo. El sociólogo italiano es uno de los especialistas que mejor viene retratando el ascenso y la lógica de las ultraderechas en el mundo. Su libro El Mago del Kremlin se convirtió en apodo del asesor Santiago Caputo, quien copia al protagonista de la novela en su rol de ideólogo en las sombras del presidente. Justamente, es a Santiago Caputo y a su cerebro jurídico, la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal Murphy, a quienes en el peronismo veían detrás de estas jugadas coladas a último momento, todas de dudosa legalidad y turbios objetivos.