Los bonos de la deuda pública registraron hoy una suba promedio de 1%, después de haberse concretado el pago de los servicios de la deuda por 4.200 millones de dólares, con una operación financiera que acortó los plazos y elevó los costos y elevó los temores del mercado, que ahora solo espera ver cumplir la promesa de acumulación de reservas internacionales para evaluar si se consolida la tendencia a recuperación del valor de los activos financieros.
El Gobierno necesita una fuerte recuperación, del orden del 15% al 20% en el precio especialmente de las especies con vencimiento en 2035 y 2038, para poder emitir bonos en mercados internacionales y hacer frente al pago del próximo vencimiento de servicios de la deuda pautado para el 9 de Julio, Día de la Independencia.
La suba de los bonos pudo indicar que los bancos y fondos de inversión realizaron una reinversión parcial de la renta obtenida para mantener el mismo nivel de exposición a la deuda local, aunque lo normal es que esa operación se realice en el día previo con liquidación simultánea.
Para obtener una Tasa Interna de Retorno de 7,5% en una nueva colocación de deuda, los bonos de legislación de Nueva York deberían subir 15,5% el GD35 y el 14,1% el GD38, respecto de los precios de cierre de esta semana.
Las condiciones tácitas
Para poder alcanzar esas metas, el mercado pone dos condiciones no escritas: ver un proceso de acumulación sostenido de reservas internacionales que blinde el esquema cambiario y garantice sostenibilidad a la deuda y transparencia en las operaciones financieras del Tesoro y del BCRA, por las sospechas de información distorsionada de la solvencia fiscal y de las operaciones de la autoridad monetaria.
Los casos representativos son el ocultamiento de los intereses de la deuda en pesos, que se capitalizan en cada renovación de deuda y no figuran en el resultado fiscal y la negociación del swap con el Tesoro de Estados Unidos, que nunca estuvo claro cuánto de activó, en qué condiciones y ahora cómo se canceló.
El equipo económico realizó esta semana una transferencia de fondos en pesos de cuentas en bancos comerciales, básicamente el Nación, a la cuenta denominada 2020 en el Banco Central por 2,4 billones de pesos mientras el BCRA paralelamente absorbía pesos con venta de bonos dolarizados para contener el precio spot de la divisa. Esto provocó un descalabro con la tasa de interés en el mercado por la falta de liquidez del sistema con impacto directo en la economía real, donde las empresas atraviesan problemas con la cadena de pago generadas por la suba del costo del financiamiento bancario.
El Tesoro podría haber acudido a Adelantos Transitorios o Letras Intransferibles para negociar con el BCRA por los dólares que captó para el pago de los servicios de la deuda y evitar provocar más daño en la economía real, pero el dogmatismo libertario le limita la capacidad de operar.
El BCRA, en tanto, informó que obtuvo 3.000 millones de dólares de un crédito REPO pero ocultó que solo ingresaron a las reservas 2.400 millones de dólares y el resto lo obligaron a dejar como garantía en Treasury, los bonos emitidos por el Tesoro de Estados Unidos.
Los Treasury otorgados en garantía no foman parte de las Reservas Brutas y si bien van a recuperarse cuando se cancele el crédito, tampoco forman parte del concepto de Reservas Netas.
Las Reservas Netas en los términos medidos por el FMI (reservas actuales menos compromisos de pagos a menos de un año) van a caer el próximo mes 3.000 millones de dólares y en abril otros 6.000 millones de dólares, por los montos de los tres REPO que tomó el BCRA con bancos comerciales.
El BCRA, además, escondió información crítica como que volvió a tomar un “préstamo no disponible”, es decir que solo se consideran a los efectos contables en las reservas brutas pero no otorgan liquidez, con el Banco Internacional de Pagos de Basilea, después de denostar esos instrumentos en el inicio de la gestión de Milei, cuando promocionó que había cerrado todas las líneas por el costo que tenían.
“En el marco del saneamiento del balance del BCRA y el sinceramiento de las variables económicas, el BCRA completó la cancelación de los desembolsos recibidos bajo su Acuerdo de Facilidad Crediticia con el BIS”, dijo el BCRA en un comunicado de abril de 2024.
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En diciembre pasado, como parte de la operación financiera para devolver los dólares que aportó el Tesoro de Estados Unidos para sostener las chances electorales del presidente Javier Milei, volvió a activar esas líneas, por 2.500 millones de dólares, pero ya sin publicitar.
El manejo opaco de la información sensible para el mercado solo quedará relegado en la medida que el BCRA avance en la acumulación de reservas, que esta semana significó la compra de 209 millones de dólares, considerado una señal frente a la meta comprometida con el Fondo Monetario Internacional. Entre 9.000 y 15.000 millones se estima que debería comprar para pasar la revisión que posiblemente comience en la segunda mitad de este mes.
