El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos difundió una nueva pirámide nutricional, bajo el lema "Eat real food" y "Make America Healthy Again", es decir, "Comamos comida real" y "Hagámos América saludable nuevamente", en línea con el MAGA (Make America Great Again). Se trata de un nuevo modelo alimenticio que busca priorizar proteínas y grasas saludables sobre los granos. El mismo había sido abandonado en el 2011, por lo que la medida no tardó en despertar el debate entre distintos expertos en alimentación del mundo.
Desde el Gobierno estadounidense, a través de la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, expresaron: "Gracias al audaz liderazgo del presidente Trump, estas directrices reajustan la política nutricional federal y priorizan a nuestras familias y a nuestros niños en el camino hacia una nación más saludable".
Cómo es la nueva pirámide nutricional: los cambios y su repercusión
La nueva pirámide nutricional difundida por Estados Unidos busca eliminar azúcares añadidos y edulcorantes, además de reducir carbohidratos refinados y aceites procesados, favoreciendo el uso de aceite de oliva. Sobre su repercusión, Ismael Galancho, especialista en planificación nutricional, investigador, divulgador y miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), explicó: "Lo que más llama la atención a simple vista es que la pirámide alimentaria se ha invertido".
En en este sentido, Galancho identifica: "Hay una cierta incoherencia. Si la pirámide o gráficos visuales dan protagonismo a la carne roja y los lácteos enteros, eso comunica que deben ser la base de la dieta. Sin embargo, el texto mantiene límites sobre grasas saturadas y no eliminan la recomendación de moderación. El resultado es una contradicción visual respecto al mensaje escrito que puede confundir a la población", y profundiza: "Recomiendan entre dos y cuatro raciones de cereales integrales al día. Sin embargo, en el dibujo los minimizan. Aconsejan dos frutas al día. Sin embargo, las ponen por el medio, un poco abajo de la pirámide incluso. Luego, sobre la grasa saturada, te dicen que no supere el 10% de la ingesta total de calorías pero, según el dibujo, con la carne roja arriba, es lo que tienes que priorizar".
Concretamente, para Galancho: "Ponen en la base pescado graso, como el salmón, que sí es saludable, pero falta ave de corral, pescado blanco y, luego, fuentes de proteína vegetal". Pero lo que más le preocupa a este especialista es el lugar que ocupa la manteca en la nueva pirámide nutricional: "Me parece lamentable, porque es grasa saturada prácticamente en su totalidad y no es lo más recomendable. No pasa nada por tomar un poco, pero no es lo más óptimo en la alimentación".
Cómo era la pirámide nutricional antes en Estados Unidos
Anteriormente, a partir de 2011, la pirámide nutricional no era una pirámide como tal, sino que Michelle Obama y el Departamento de Agricultura (USDA) habían presentado lo que se llamaba "mi plato". En lugar de una jerarquía de abajo hacia arriba, la guía mostraba un plato dividido en cuatro secciones de diferentes tamaños y un círculo extra para los lácteos.
- Vegetales (40%): era la sección más grande del plato. Se enfatizaba la variedad de colores.
- Granos (30%): se recomendaba que al menos la mitad fueran granos integrales.
- Proteínas (20%): incorporaba carne magra, aves, pescado, legumbres, huevos y nueces.
- Frutas (10%): se fomentaba el consumo de fruta entera sobre los jugos.
- Lácteos (Círculo aparte): representaba una porción de leche, yogur o queso (preferiblemente bajos en grasa).
El objetivo de "mi plato" del Gobierno de Obama era, por un lado, era simplificar el mensaje, ya que la pirámide anterior, My Pyramid de 2005, se consideraba demasiado confusa para la población, y, por el otro, difundir el "equilibrio" en la alimentación, es decir, educar en torno a que se puede disfrutar de la comida, al mismo tiempo que se puede llevar adelante una alimentación saludable.
