Golpes, encierro y amenazas: lo que revela el expediente del intento de femicidio de Emily Ceco tras Love is Blind

Los documentos de la causa que terminó con la condena de Santiago Martínez a 15 años de prisión detallan una escalada de violencia que incluyó golpizas, asfixia, privación de la libertad y un control obsesivo. La fiscal Cristini imputó al exparticipante de Love is Blind por tentativa de femicidio tras lesiones en brazos, cabeza, cara y cuello.

07 de abril, 2026 | 14.53

La pantalla de Netflix mostró, durante el 2024, una pareja en tensión dentro del reality Love Is Blind: Argentina. Lo que millones vieron como escenas incómodas —gritos, desplantes, un control obsesivo— era apenas la superficie de una historia que hoy termina con un hombre condenado por la Justicia y una mujer que finalmente declaró: “Por fin voy a tener paz”.

El Tribunal N°1 de Morón sentenció a Santiago Nahuel Martínez a 15 años de prisión por tentativa de femicidio, lesiones graves y privación ilegítima de la libertad contra su expareja Emily Ceco, periodista de 28 años.

La sentencia se dictó el 25 de marzo, pero la investigación comenzó un año antes. Martínez está alojado en la Unidad N° 59 de Merlo y la causa fue instruida por la fiscal María Laura Cristini, titular de la UFI de Violencia de Género de Morón. El expediente, de más de 40 páginas, describe una escalada de violencia que se extendió por varios meses y que la víctima ocultó incluso mientras se mostraba feliz en las redes sociales.

Los hechos: una cronología de la violencia

El primer episodio documentado ocurrió el 11 de octubre de 2024, semanas antes de que la temporada del reality saliera al aire. La pareja ya convivía en un departamento de Ituzaingó. Según la declaración de Ceco, Martínez la empujó contra un ropero y la tomó del cuello. En aquel momento, no hubo denuncia.

Meses más tarde, en enero de 2025, durante unas vacaciones que compartieron ambos en Villa Gesell, una discusión terminó con el acusado arrojando a su pareja contra la cama después de sujetarla fuertemente del brazo. Nuevamente, el hecho quedó entre cuatro paredes.

Pero la explosión final llegó el 8 de febrero de 2025. Emily había concurrido a la obra de teatro Sex como parte de su despedida de soltera —planeaba casarse por iglesia el 22 de febrero, a pesar de los episodios de violencia—. A su regreso, Martínez la increpó. “Hace dos horas no llorabas mientras movías el orto arriba del escenario”, le espetó. La golpiza incluyó puñetazos en la cabeza y un intento de asfixia. Ceco logró zafarse de la situación, mordiendo la mano de su agresor.

Los informes forenses y la indagatoria

El Cuerpo Médico de Moreno-General Rodríguez constató lesiones en brazos, cabeza, cara y cuello, con ambos ojos inflamados. El informe victimológico describió un patrón de violencia psicológica y emocional como estrategia de dominación.

Finalmente, Martínez fue detenido el 7 de marzo de 2025. En su indagatoria, admitió haberle preguntado a Emily qué había hecho en la obra y que ella le confesó haber tocado la cola de un chico. Llamó “zamarreos” a las golpizas y negó haberla asfixiado. La fiscal Cristini rechazó su versión: “Es una burla a la inteligencia, las lesiones no son producto de zamarreos”.

La escena posterior y la huida

El expediente revela un detalle escalofriante: tras la agresión, Martínez le dio hielo a Emily para que se lo pusiera en el rostro. “Tranquila, mi amor, que esto en dos días se va a ir”, le dijo, según consta en la imputación. Luego, el ahora condenado le impidió salir de la habitación. La fiscal Cristini calificó ese accionar como un intento de encubrimiento y control.

Emily no durmió esa noche. Al día siguiente fingió perdonarlo pero llamó a su hermana para que le enviara un auto de aplicación. Aprovechó una distracción de Martínez y escapó del lugar. El 17 de febrero, a cinco días de lo que iba a ser la fecha de su casamiento, radicó la denuncia en la Comisaría de la Mujer de Ituzaingó.

El contexto previo: cuando el maltrato ya estaba en el reality

En su declaración del 17 de febrero, Emily relató que los maltratos verbales comenzaron durante la grabación del programa: Martínez la insultaba, la culpaba de sus nervios y la amenazaba con “ponerse peor”. Luego de mudarse juntos, los episodios se volvieron cotidianos: le rompió el celular, la encerró en el auto para golpearla y la insultaba sistemáticamente (“tarada, mogólica, pelotuda”, la calificaba como “una mugrienta” si no limpiaba).

Los padres de Martínez hablaron tras la condena y cargaron contra Ceco. La mujer ya los había mencionado en su declaración: la madre le resultaba "bastante intensa", y el padre contaba anécdotas haciendo alusión a que tenía armas de fuego en su domicilio. "Si alguien le entraba a robar a casa, lo mataba directamente", relató.

Emily Ceco, que durante meses temió por su vida, hoy respira aliviada. Al salir del tribunal declaró: “Se hizo justicia por mí. Por fin voy a tener paz”. El caso expuso cómo la fama fugaz de un reality puede ocultar una historia de terror cotidiano y dejó una enseñanza: las cámaras no siempre muestran lo que realmente ocurre puertas adentro.