La investigación del caso Propofol por la muerte del anestesista Alejandro Zalazar sumó nuevos avances en las últimas horas, después de la realización de dos allanamientos claves en viviendas vinculados a Chantal “Tati” Leclercq.
Según el periodista Mauro Szeta, la causa ahora hace foco en un posible ingreso al departamento de Zalazar cuando ya estaba fallecido y en la desaparición de dispositivos electrónicos del domicilio.
Los procedimientos fueron ordenados por la Justicia y se llevaron adelante en la Ciudad de Buenos Aires y en el partido bonaerense de Tigre. En los mismos, investigadores del caso secuestraron elementos que ahora serán peritados para determinar si tienen relevancia o no para el expediente.
Tati Leclercq, bajo sospecha
De acuerdo con la reconstrucción judicial, el último registro del celular del médico fallecido fue el 19 de febrero a las 22.07, cuando llamó al número de Tati Leclercq. Al día siguiente, cerca de las 2 de la tarde, la hermana de Zalazar acudió al departamento tras preocuparse ante su ausencia a una cirugía programada en la Fundación Favaloro, donde prestaba servicios de forma privada.
En el ingreso al edificio, la mujer se encontró con Leclercq, quien la acompañó a subir. Una vez dentro, hallaron al anestesista sin vida en el departamento.
Según el testimonio de la hermana de Zalazar, la médica manipuló el teléfono de la víctima mientras se encontraban en su casa. A su declaración, se suma el análisis de las cámaras de seguridad que habrían registrado a Leclercq ingresando previamente al edificio junto a la también médica Delfina "Fini" Lanusse -imputada en la causa-, y otras dos mujeres que aún no fueron identificadas.
Las imágenes indicarían que todas entraron cuando Zalazar ya estaba fallecido y que, al retirarse, Lanusse llevaba una tablet que no tenía al momento de ingresar, lo que refuerza la hipótesis de un posible robo.
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Cómo sigue la investigación
Fue en este contexto que la Justicia ordenó los allanamientos asociados a viviendas de Leclercq, en un departamento de la avenida Santa Fe al 5300, en la Ciudad de Buenos Aires, y en una vivienda del country Santa Bárbara, en Tigre.
En los procedimientos se secuestró un teléfono celular y un iPad, que serán sometidos a peritajes. No se encontraron ampollas ni medicamentos de uso hospitalario, que también formaban parte de los elementos que se buscaban.
En paralelo, Leclercq y Lanusse quedaron formalmente vinculadas a la otra investigación por la presunta sustracción de drogas en el Hospital Italiano, que se inició a partir de una denuncia presentada por la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires.
A ellas también se suma Hernán Boveri, ex integrante del área de Anestesiología del Italiano y reconocido en su especialidad. Tanto Boveri como Lanusse fueron apartados de sus cargos e indagados por el fiscal Lucio Herrera por "manejo irregular de medicamentos".
