Las cámaras muestran la presencia de Lanusse en la escena del crimen: el nuevo giro del caso propofol

Mientras avanzan por separado las causas por la muerte del anestesista y el robo de drogas de hospitales para fiestas privadas, la Justicia dio un paso clave para ubicar a las jóvenes médicas investigadas en el departamento donde encontraron el cuerpo de Alejandro Zalazar.

09 de abril, 2026 | 19.49

La causa que investiga la muerte de Alejandro Zalazar en su departamento del barrio porteño de Palermo donde fue encontrado con una vía de administración de anestesia en su pie y elementos y drogas que habían sido robadas del Hospital Italiano, lugar donde la víctima no trabajaba ni tenía acceso, sumó un dato después de que se conociera que una cámara de seguridad y el relato como testigo de la hermana de Zalazar ubicara a las jóvenes residentes de anestesiología, Chantal “Tati” Leclercq y Delfina “Fini” Lanusse, en el departamento poco después de ser encontrado muerto el anestesista. Estos datos dejan más cerca la posibilidad que la investigación por la muerte del anestesista se junte con la causa que corre en una investigación paralela por el robo de las drogas anestésicas de distintos hospitales, entre ellos el Italiano, para ser usados en fiestas privadas que fueron denominadas “propofest”, por el uso del anestésico, y “viajes controlados” por el uso de un personal médico para controlar que ninguno de los participantes entre en apnea y pueda perder su vida.

El extremo que ahora investiga la Justicia tiene que ver con la posibilidad de que las jóvenes residentes de anestesia, Leclercq en el Hospital Rivadavia donde trabajó Zalazar y Lanusse en el Italiano de donde se robaban las drogas de uso quirúrgico, hayan entrado al departamento luego de la muerte de Alejandro Zalazar para manipular y eliminar datos del celular y la tablet de la víctima. La primera en ser reconocida fue “Tati” Leclercq que fue señalada por la hermana de Zalazar tras haberla visto en el departamento pero como en ese momento no se conocían detalles de las llamadas “propofest” ese dato fue incorporado luego en su declaración. Allí con el análisis de cámaras se ubicó también a Lanusse y a otras dos mujeres que todavía no fueron señaladas en el expediente. 

Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

En su declaración ante la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, Leclercq había confesado que conocía a Zalazar y que habían consumido drogas robadas de quirófanos, pero señaló que en ese caso las habían sustraído del Hospital Rivadavia y consumido por fuera del ámbito hospitalario. Aseguró que sólo una vez había consumido propofol junto a Zalazar y destacó que no fue una práctica reiterada. En su declaración, la joven residente de anestesia dijo que había dejado de consumir drogas de quirófano antes de fin de año de 2025. Ahora, con la investigación en marcha y los nuevos datos sumados al expediente, su declaración resulta dudosa para los investigadores y por eso la joven pasó de ser una testigo con un rol periférico a tener un rol mucho más importante y ser incorporada a la lista de posibles sospechosas de delitos. En esa lista también podría sumarse en las próximas horas a “Fini” Lanusse a quien se la ve en las cámaras entrando al departamento y saliendo con un objeto que podría ser una tablet y aún no fue encontrada.

Además de la presencia y la manipulación del celular y la tablet de Zalazar, la joven anestesista “Tati” Leclercq fue señalada en el expediente como la última persona con la que se comunicó el anestesista que murió por sobredosis y la hermana de Zalazar señaló que cuando llegó al departamento la encontró a la joven afuera y juntas entraron al lugar antes de que llegara la policía. En su declaración ante la Asociación de Anestesistas, Leclercq había hablado de su relación con Alejandro Zalazar como una cosa mucho más lejana que en lo que en realidad hasta el momento van mostrando las pericias y aún se espera el resultado de pericias tecnológicas que podrían complicar más la situación de las jóvenes y resolver algunas dudas que quedan en el expediente en cuanto a la relación de todos los nombrados en las dos causas.

Con estos indicios, la causa que investiga a “Fini” Lanusse y a Hernán Boveri los pone en un lugar más complicado ya que la sospecha es que las drogas que ellos robaban del Hospital Italiano terminaron en poder de Leclercq y por su intermedio de Alejandro Zalazar. Así los expedientes no sólo se unirían sino que con las nuevas pericias obligan a los investigadores a tratar de identificar a las otras jóvenes que aparecen en las imágenes. Mientras tanto, otro punto de la investigación busca en el análisis de las conversaciones la posibilidad de que aquellos que robaron las drogas de uso hospitalario no sólo las consumieran en las fiestas o reuniones de grupos de amigos y busca establecer si hubo un circuito de venta de anestésicos y material robado de centros médicos y si existió algún punto de contacto con Eduardo Bentancourt, el enfermero encontrado muerto el primer viernes de abril y en cuya casa encontraron ampollas de uso hospitalario. En este caso, como en el de la muerte de Zalazar, la trazabilidad de las drogas también será clave.

MÁS INFO
Leo García