El sector textil en La Rioja atraviesa una situación crítica, con pérdida sostenida de puestos de trabajo, caída del consumo y un escenario que se agrava por las medidas económicas y la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.
Así lo advirtió Juan Pablo Luján, secretario general de la Asociación Obrera Textil (AOT), quien realizó un balance del 2025 y alertó sobre el impacto social y productivo que enfrenta la industria. En diálogo con Radio Independiente, el dirigente gremial cuestionó con dureza la reforma laboral del oficialismo nacional y afirmó que “es una reforma laboral que se retrotrae a 100 años para atrás en cuanto a los derechos de los trabajadores”. En ese marco, sostuvo que lejos de generar empleo, las políticas actuales profundizan la precarización y el cierre de fuentes laborales.
Luján señaló que el sector textil es uno de los más golpeados, junto con la construcción, aunque remarcó que su rubro se ve especialmente afectado por la apertura de importaciones. “Nuestro sector textil es uno de los más afectados, especialmente por el tema de las importaciones”, indicó, y advirtió que resulta inviable competir con productos provenientes del exterior. “Es imposible competir con China o con el mercado brasilero; te traen dos o tres prendas por 10.000 pesos y así no se puede trabajar”, graficó.
En términos concretos, el secretario general de la AOT informó que entre septiembre de 2023 y septiembre de 2025 se perdieron más de 512 puestos de trabajo en el sector. “Hoy por hoy, lo único que festeja este gobierno nacional son pérdidas de fuentes de trabajo”, expresó, al tiempo que vinculó esta situación tanto a la reforma laboral como a las medidas económicas que, según afirmó, “no benefician en nada a los trabajadores y tampoco van a generar empleo”.
Además, se refirió a la pérdida de 60 puestos de trabajo en las últimas semanas, y alertó sobre el efecto en cadena sobre la economía local. “Eso desgasta el consumo y afecta al que vende pan casero, al que vende indumentaria, al del kiosco, a todos”, sostuvo.
Finalmente, Luján remarcó que la caída del empleo reduce la circulación de dinero y profundiza la crisis social. “La gente hoy no tiene dinero, la situación se agrava con la pérdida de trabajo y así no se sale adelante”, concluyó.
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La producción cae al 32,5%
La industria textil atraviesa su peor momento en los últimos dos años y el impacto se siente con especial crudeza en La Rioja, una de las provincias más dependientes de este sector productivo. Según datos oficiales del INDEC, las empresas textiles del país utilizan apenas el 32,5% de su capacidad instalada, el nivel más bajo de los últimos 24 meses.
El indicador refleja una caída profunda y sostenida. En comparación con noviembre de 2023, cuando la utilización de maquinaria alcanzaba el 59,1%, el nivel actual es 26 puntos porcentuales inferior. Incluso frente a 2024, la merma es significativa: el uso de capacidad instalada está 15% por debajo de los registros del año pasado. Solo entre septiembre y octubre de este año, el descenso fue de casi cinco puntos, al pasar de 37,1% a 32,5%.
Este derrumbe productivo se vincula directamente con la caída del consumo de indumentaria y textiles, fenómeno que redujo de manera abrupta las ventas internas. Con menos demanda, las fábricas producen menos, utilizan menos maquinaria y ajustan costos para sobrevivir, lo que se traduce en suspensiones, reducción de turnos y despidos.
En La Rioja, el impacto es particularmente grave. El sector textil concentra cerca del 50% del empleo del Parque Industrial provincial, lo que lo convierte en un pilar central de la economía local. A nivel nacional, La Rioja y Catamarca explican en conjunto alrededor del 40% de la producción textil del país, por lo que cualquier contracción del rubro tiene efectos directos sobre el empleo y el entramado industrial regional.
