Los Nocheros compartieron con sus seguidores la intimidad de su preparación para una de las citas más esperadas del calendario folklórico: el Carnaval de los Tekis en Merlo, San Luis. A través de sus redes sociales, los músicos mostraron el detrás de escena de los ensayos y los preparativos previa a subir al escenario de sus colegas jujeños.
Esta presentación representa un nuevo encuentro en un festival donde el grupo salteño ya ha dejado su huella en ediciones anteriores, consolidando un vínculo de amistad y música que el público celebra cada año. El contenido compartido permitió espiar cómo es la vida de la banda durante sus traslados, registrando momentos distendidos arriba del micro de gira.
En las imágenes se los ve charlando en medio de la ruta junto a su equipo técnico, compartiendo anécdotas y la expectativa propia de quienes recorren el país llevando sus canciones. Esta mirada cercana mostró el costado más humano de la banda, donde el viaje y la convivencia son parte fundamental del ritual que precede a cada gran actuación.
Hacia el final del recorrido, el grupo enseñó cómo se vive el clima previo al arribo a la provincia de San Luis, enfocándose en la logística y el entusiasmo de reencontrarse con el público puntano. La participación de Los Nocheros en este evento no solo refuerza su vigencia en los escenarios de la música popular, sino que también destaca la amistad que existe con Los Tekis.
Con el paisaje de las sierras como horizonte, los músicos dejaron claro que la mística de la gira sigue siendo el motor que impulsa cada una de sus presentaciones.
La nueva canción de Kike Teruel junto a Martu Brito
Kike Teruel regresa a la escena musical a través de una colaboración con la cantante Martu Brito, marcando un nuevo paso en su carrera tras su salida definitiva de Los Nocheros. El referente del folklore sumó su voz a Oscuridad, una pieza que se desprende de la estructura tradicional para explorar las profundidades del duelo y la ausencia desde una perspectiva íntima.
La canción tuvo su origen en una composición austera, nacida de una guitarra en una habitación, y propone un recorrido emocional por las distintas etapas de la despedida. La narrativa de la obra se centra en el proceso de soltar y en la soledad que sucede a la pérdida, temas que adquieren una nueva dimensión con el cruce de las dos generaciones de intérpretes.
En esta unión, el aporte de Teruel brinda un matiz clásico que establece un diálogo con la estética contemporánea de Brito. De este modo, Oscuridad logra vincular elementos ancestrales del género con sonidos actuales, consolidándose como una propuesta que busca resignificar el sentimiento de la nostalgia dentro de la música popular argentina.
