La historia de Carlos "La Mona" Jiménez es, en gran medida, la historia de las barriadas populares de Córdoba. En una reciente entrevista con Pampita, el ídolo popular sorprendió a todos al recordar sus primeros años de vida en un contexto de privaciones, donde los servicios básicos eran un lujo desconocido. Sin embargo, el histórico cuartetero destacó el ascenso social que logró su familia con el peronismo: "Evita".
"Para mí todo el mundo tenía pozo ciego. Para mí no existía el inodoro, no existía esa cosa. No tenía en mi mente que había familia que tenía esas cosas", confesó el cantante. En sus recuerdos de infancia, el frío cordobés se volvía un obstáculo cotidiano: "En invierno era duro y para colmo, el pozo ciego había que caminar 30 pasos por lo menos para llegar ahí".
La cotidianeidad de los Jiménez hasta que Carlos cumplió seis años estaba marcada por esa precariedad. Así contó que para higienizarse la única opción era un fuentón y el famoso jabón "guereño", un hábito fundamental que se volvía una odisea cuando bajaba la temperatura. "El problema era salir afuera. Había 4 grados bajo cero en esa época", detalló La Mona sobre aquellos inviernos crudos.
Además, el peligro acechaba en la oscuridad del patio. "Mi papá me decía: 'Nunca vayan de noche ni tampoco solos. Porque se caen en ese pozo y van a desaparecer'", relató sobre el temor constante que rodeaba el uso del pozo ciego. El giro determinante para la familia llegó de la mano del reconocimiento al trabajo.
La reacción de La Mona Jiménez a la casa familiar gracias a Eva Perón
Su padre, tras muchos años de servicio en la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC), recibió la noticia que lo cambiaría todo: "Mi papá cumplía 25 años de trabajar en EPEC y dijo 'Me van a dar una casa'. Evita". Sin dar más detalles, el cantante mencionó a Eva Duarte de Perón y fue contundente.
Y en ese marco relató su ingreso al baño nuevo: "Abre la puerta acá y dice: 'Acá para hacer tus necesidades. Nunca más vas a estar en un pozo ciego'. '¿Nunca más de cuclillas?' le dije a mi papá, 'Nunca más de cuclillas'". "Cuando me metí a la ducha por primera vez, ¡qué felicidad! Fue lo más hermoso que viví en mi vida. Me quedé como veinte minutos ahí disfrutando del agua caliente", agregó con emoción el artista de 75 años y completó: "Y yo no sabía que existía esas cosas".
