Una manera de aliviar el dolor, ya sea menstrual, articular o muscular, son las compresas de semillas. Estas almohadillas son perfectas para combatir aquellas molestias que impiden seguir con la rutina del día a día. Lo mejor de todo es que se pueden hacer en casa y de manera fácil. A continuación explicamos, no solo cómo hacerlas, sino qué semillas elegir para que el efecto sea mayor.
Qué semillas usar para aliviar el dolor
No todas las semillas funcionan de la misma manera, por eso es importante elegir las adecuadas según el uso que se le quiera dar a la compresa, es decir, el dolor que se quiere combatir. A continuación compartimos cuáles usar en cada caso:
- Semillas de lino: son pequeñas, suaves y tienen una excelente capacidad para retener el calor. Esto las hace ideales para aliviar tensiones musculares o dolores cervicales.
- Semillas de trigo: muy utilizadas en compresas térmicas, se adaptan bien al cuerpo y conservan tanto el calor como el frío durante varios minutos.
- Semillas de arroz: accesibles y fáciles de conseguir, son una opción práctica para quienes buscan una alternativa económica. También retienen bien la temperatura.
- Semillas de mijo: más livianas que otras opciones, permiten una mayor movilidad de la compresa y se ajustan mejor a zonas específicas del cuerpo.
Cómo se pueden hacer compresas de semillas en casa
En casa se pueden hacer compresas de semillas y calentarlas cuando el dolor cervical, lumbar o, incluso, menstrual, ya no se aguanta más. A continuación dejamos los elementos necesarios y detallamos los pasos que hay que seguir para que quede perfecta y no se escapen las semillas ni explote la almohadilla al calentarla:
Materiales:
- Tela de algodón (puede ser una funda o retazo limpio)
- Semillas (las que elijas según el dolor en cuestión)
- Hilo y aguja o máquina de coser
Procedimiento:
- Cortar dos piezas de tela del mismo tamaño.
- Coser tres de los lados, dejando uno abierto.
- Rellenar con las semillas elegidas, sin sobrecargar.
- Cerrar la abertura con costura firme.
En caso de querer calentar la compresa, llevar al microondas por un minuto. Es importante retirar al pasar este tiempo, y si se requiere calentar un poco más, hacer tandas de 30 segundos para que las semillas no exploten. También se puede usar la compresa fría, sobre todo para golpes e inflamaciones.
