En medio de la creciente tensión por la guerra en Irán, el argentino Ahmad Saleh, radicado desde hace 14 años en la ciudad de Qom, brindó un crudo testimonio sobre la situación en el país. En diálogo con El Destape 1070, el religioso islámico describió la vida cotidiana bajo bombardeos, el clima social y el fuerte sentimiento patriótico de la población frente a las amenazas externas.
Uno de los datos más impactantes que dejó la entrevista fue la magnitud del apoyo social a una eventual escalada bélica. "Hay 14 millones de voluntarios para luchar", aseguró Saleh, al describir lo que definió como una "resistencia" que combina acción militar y respaldo civil. "El pueblo iraní es parte de la lucha. La resistencia se divide entre los que están luchando con armamento y por el otro lado está la firmeza del pueblo", explicó. Así, remarcó el fuerte componente nacionalista: “El iraní es muy patriota, ama a su patria demasiado”.
A pesar de los bombardeos, Saleh sostuvo que la vida diaria continúa, aunque con limitaciones. “Desde que empezó la guerra en Irán, la gente por las noches sale a las plazas donde hay carpas que reparten comidas”, relató. Según detalló, en esos espacios "se juntan entre 100 y 200 personas".
"Todo lo que es negocios y oficinas gubernamentales está abierto, pero el movimiento está al 40 o 50% de lo habitual", continuó y agregó: "Las escuelas están cerradas porque vieron que Estados Unidos es capaz de bombardear escuelas".
Qom y Teherán: dos realidades bajo los ataques
El argentino trazó una diferencia clara entre distintas ciudades. Desde Qom, donde reside, aseguró que el impacto de los ataques es menor: “Desde que empezó la guerra hasta hoy hubo 10 bombardeos nada más, que es lo que pasa en un día en Teherán”.
En contraste, la capital iraní es el principal foco de ataques. "Teherán sufrió demasiados bombardeos", afirmó. Sin embargo, incluso en las zonas más comprometidas, la actividad no se detuvo por completo: "En las zonas más peligrosas hay menos locales abiertos, pero el movimiento es más normal".
