El año nuevo en Irán fue recibido con el cuarto día consecutivo de protestas masivas en Teherán, capital iraní, a partir de la devaluación de la moneda nacional que confirmó el gobierno local. A los movimientos en la capital se sumaron también otros en Gánave, Dorud y Kuhdasht, al oeste de Irán, donde ya se reportaron varios muertos y heridos, aunque sin una cifra oficial. Según reportes de medios iraníes, se trata de las peores protestas en el país islámico desde 2022.
Irán enfrenta una crisis económica desde hace más de 12 meses, que derivaron en una inflación anual superior al 42% en 2025 y una devaluación del rial iraní del 52% frente al dólar, el cual ahora cuesta 42.125 riales. Como respuesta a la medida, el gremio de comerciantes limitó sus compras mayoristas en el Gran Bazar de Teherán por temor a nuevas devaluaciones, lo cual expandió el malestar a cientos de productores en todo el país. El domingo 28 salieron cientos de comerciantes a la calle, a quienes con el correr de los días se les fueron sumando otros sectores.
Este escenario ocurre además en el contexto de una ley presupuestaria que el presidente iraní Masoud Pezeshkian tenía previsto presentar para el 2026. La norma contemplaba un aumento del 20% en los salarios de los empleados públicos, como forma de contrarrestar la devaluación del 52%, el cual es considerado insuficiente por el sector. La Comisión de Integración del Parlamento rechazó el proyecto de ley el martes, lo que derivó en la renuncia del presidente del Banco Central de Irán y, finalmente, en la puesta del ex ministro de Economía Nasser Hemmati al frente del mismo. Todo esto durante el segundo día de protestas, que lejos de calmar las aguas, agravó el malestar.
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El mensaje del Mossad que alertó al gobierno iraní y las amenazas a los manifestantes
Dentro del Ejecutivo iraní sospechan que las protestas tienen fines desestabilizadores "provenientes del extranjero" en contra del Gobierno. A esa hipótesis se le sumó un tuit del Mossad, el servicio de inteligencia exterior israelí, que decía "estamos con ustedes" junto a una foto que mostraba las protestas en Teherán.
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A partir de los temores del Gobierno iraní, el fiscal general de la República Islámica, Mohammad Movahedi-Azad advirtió en una entrevista con la televisión estatal a los manifestantes que el poder judicial actuará con "firmeza" si llegasen a confirmar una potencial injerencia extranjera detrás de las protestas.
"Cualquier intento de transformar las manifestaciones económicas en un instrumento de inseguridad, destrucción de bienes públicos o ejecución de planes diseñados en el extranjero será inevitablemente respondido con medidas legales, proporcionadas y firmes", agregó.
