Para contener los efectos de la guerra, Lula anunció subsidios al diésel y al combustible para aviones

Con estas medidas, el Gobierno apuesta a que las medidas estabilicen los precios del combustible, especialmente del diésel, que subió más del 20% desde que empezó la guerra en Irán. 

06 de abril, 2026 | 18.40

El gobierno de Brasil encabezado por Luiz Inácio Lula da Silva se sumó este lunes a la serie de países que están tomando medidas económicas para evitar los efectos de la guerra en Medio Oriente que ya lleva más de un mes. En la región es uno de los primeros, dado que Chile optó por traspasar el impacto de los aumentos de petróleo a las surtidoras y en Argentina solo la empresa estatal YPF anunció una estabilización de precios pero recién en la cuarta semana de la guerra. 

Qué medidas anunció Brasil

Entre las medidas que tomó Lula se destacan: subsidios para reducir los precios del diésel, el gas en cilindro y el combustible de aviación para evitar un aumento en los pasajes aéreos. Los subsidios se suman a otras medidas ya anunciadas por el gobierno brasileño y dirigidas especialmente a reducir el precio del diésel, combustible del que Brasil importa cerca del 30 % del que consume y que es el más usado para el transporte de mercancías y para las máquinas agrícolas.

Con estas medidas, el Gobierno apuesta a que las medidas estabilicen los precios del combustible, especialmente del diésel, que subió más del 20% desde que empezó la guerra en Irán. El contexto a su vez es especial porque Lula se encamina a una revalidación de su gestión en las elecciones presidenciales de octubre a donde se enfrentará contra Flavio Bolsonaro, hijo del ex presidente. 

"La directriz muy clara que recibimos del presidente Lula es que adoptemos medidas para evitar que la población brasileña sea afectada por una guerra en la que Brasil no tiene nada que ver y de la que tenemos una posición crítica", afirmó el ministro de Hacienda, Dario Durigan, en una rueda de prensa.

Durigan dijo que publicará un decreto por el que se concede un subsidio de 80 centavos de real (unos 16 centavos de dólar) por cada litro de diésel que sea refinado en Brasil para que los productores puedan repasar esa disminución del precio a los consumidores. A su vez agregó que publicará otro decreto pata que los gobiernos regionales eximan de impuestos el diésel importado, con lo que también se concede un subsidio de 1,20 reales (23 centavos de dólar) por cada litro del combustible que ingrese al país. Según Durigan, 25 de los 27 estados de Brasil ya anunciaron su adhesión. 

Para favorecer directamente a las familias, el Gobierno también anunció un subsidio de 850 reales (165 dólares) sobre cada tonelada de Gas Licuado de Petróleo (GLP) importado, que es el popular gas de cocina o el gas distribuido en cilindros y utilizado por la población sin acceso a las redes de gasoductos.