El contexto de emergencia hídrica que atraviesa la provincia llevó al Gobierno de La Rioja a avanzar en el diseño del plan de obras 2026, con desafíos específicos para el próximo año. Esto incluye desde la disponibilidad de los fondos nacionales que no habilita el Gobierno de Javier Milei, hasta el bajo nivel de reservas de agua, y la evaluación estratégica de las obras ya realizadas durante el año.
“Uno de los principales objetivos es mejorar y eficientizar el sistema de distribución, disminuyendo las pérdidas existentes”, destacó el gerente general de Aguas Riojanas, Roberto Valle, en diálogo con El Destape. En ese sentido, indicó que el objetivos es “avanzar en la instalación de sistemas de micro medición”, que permiten monitorear el uso del agua en el ámbito doméstico en toda la provincia.
El gerente de Aguas Riojanas consideró necesario implementar controles sobre la extracción de agua en toda la provincia y optimizar los sistemas de riego. “Acá algunos sectores riegan por inundación o manto y hay que tratar de concientizar para que puedan ver que la eficiencia en un sistema por goteo es buena, ahorra agua y permite ampliar la superficie productiva. Esos son desafíos a corto y mediano plazo”, exclamó.
En este sentido, Valle señaló que la reutilización del agua es un tema pendiente en toda la provincia y destacó la necesidad de avanzar en proyectos relacionados, ya que será uno de los objetivos para el próximo año. Entre estas iniciativas se contempla el reuso del agua de cloacas y la utilización de agua gris, es decir, aquella que ya se usó en actividades domésticas pero que no está contaminada, para fines no potables.
Compromiso colectivo
Debido a la persistente escasez de lluvias y a las condiciones extremas derivadas del cambio climático, el gobernador Ricardo Quintela declaró en octubre de 2025 la Ley de Emergencia Hídrica por segundo año consecutivo en la provincia de La Rioja.
En este contexto, Valle advirtió sobre los efectos del cambio climático en la región. Señaló que las condiciones extremas, con temperaturas elevadas y lluvias escasas pero intensas, están afectando el abastecimiento de agua. “Venimos pasando por las inclemencias climáticas con muy pocas precipitaciones, producto del fenómeno del cambio climático, con lluvias puntuales, agresivas y muy fuertes, a veces acompañadas de granizo. El cambio climático hace que nosotros tengamos que advertir a la sociedad: todos tenemos que estar preparados para estas situaciones”, remarcó.
El especialista detalló la importancia de mejorar los hábitos de consumo de los ciudadanos, uno de los pilares fundamentales para cuidar el recurso. Por ello, las campañas de concientización, que ya se vienen realizando, continuarán durante todo 2026. Los datos son contundentes: según cifras de Aguas Riojanas, cada habitante de la provincia consume, en promedio, 800 litros de agua por día, mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo responsable de 100 litros diarios por persona.
Plan Maestro 2050
Para asegurar el recurso del agua a las próximas generaciones, el gobernador Ricardo Quintela presentó en octubre el Plan Maestro 2050 de La Rioja, una hoja de ruta estratégica para la gestión sostenible del agua a largo plazo. El plan fue elaborado en conjunto con el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y busca garantizar el recurso hídrico mediante infraestructura (perforaciones, reservorios y traslados), control del uso y políticas públicas. Además, integra datos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y del Centro Regional de Investigaciones Científicas y Transferencia Tecnológica de La Rioja (CRILAR) para optimizar el agua destinada al consumo humano y la producción.
A través de sus redes sociales, Quintela expresó: "Presentamos el Plan Maestro para el Sector Hídrico, una hoja de ruta hacia el 2050 que marca un antes y un después en la gestión del agua en La Rioja. Este proyecto será financiado conjuntamente entre el Gobierno de La Rioja y el CFI reafirmando una alianza estratégica para planificar con visión y responsabilidad".
El Ejecutivo provincial destacó los objetivos trazados a largo plazo para un uso eficiente: "Este plan fortalece la gobernanza y la gestión sostenible del agua, impulsando obras y políticas públicas que mejoran la calidad de vida de las y los riojanos y garantizan un uso equitativo y eficiente del recurso hídrico. Gracias a Ignacio Lamothe (secretario general del CFI) por siempre confiar y apoyar a La Rioja”.
Obras hídricas estructurales
A lo largo de los años, La Rioja enfrentó un claro escenario de emergencia declarada por la sequía y el bajo nivel de reservas de agua, lo que impulsó a que al gobierno de Ricardo Quintela a producir y encarar un conjunto de obras hídricas estratégicas a lo largo de todo el terriorio provincial.
Estas consistieron desde perforaciones y mejoras de distribución, hasta acueductos y un plan maestro a largo plazo, orientadas a asegurar el abastecimiento de agua potable, respaldar la producción y fortalecer el sistema de abastecimiento frente al cambio climático.
Sin embargo, los desafíos ambientales y estructurales persisten, requiriendo esfuerzos continuos en gestión, inversión y uso responsable del recurso hídrico, en un contexto de crisis económica y con obras solventadas íntegramente con presupuesto propio, sin ayuda del gobierno nacional.
Las obras más destacadas del 2025 fueron la ampliación de la captación del dique de Chañarmuyo en Famatina; las perforaciones y un sistema de anillado para mejorar el abastecimiento de agua en Chepes; las nuevas perforaciones en la cuenca del Huaco en el oeste de la capital; y en sur provincial, los diques de Olta, Milagro y Cisco que presentan niveles óptimos y se sumaron nuevas perforaciones para zonas rurales. En declaraciones a Radio La Torre, el Ministerio de Agua y Energía de La Rioja, Adolfo Scaglioni, destacó que el objetivo de estas intervenciones no es solo atender urgencias estacionales, sino garantizar soluciones a largo plazo.
En ese marco, destacó la finalización del dique de Trasvase, en el Chamical que junto al dique La Aguadita permite actualmente abastecer a toda la zona y extender el servicio hacia El Molle y Los Horneros, a través de un nuevo acueducto de 8.500 metros. Esto generó un impacto positivo en las familias que hasta el momento solo podían contar con agua por el abastecimiento de camiones cisternas.
