La guerra lleva a algunas empresas de Asia y del Golfo a mirar al nuevo centro financiero de Estambul

06 de abril, 2026 | 11.09

Por Ebru Tuncay y ​Mirac Dereli

ESTAMBUL, 6 abr (Reuters) - La guerra con Irán ha llevado a decenas de empresas con operaciones en ‌el Golfo a plantearse ‌trasladar parte de su actividad al nuevo centro financiero de Estambul (IFC), respaldado por el Estado, según declaró su director ejecutivo en una entrevista.

El centro, un conjunto de rascacielos acristalados inaugurado hace tres años en la parte asiática de la ciudad, alberga actualmente al banco central, entidades ​crediticias estatales y ⁠organismos reguladores financieros, y ofrece incentivos como exenciones del ‌impuesto de sociedades durante los primeros 10 ⁠años.

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Está previsto que más instituciones estatales ⁠se trasladen al complejo, inaugurado por el Gobierno turco a través de su fondo soberano como contrapeso al centro financiero ⁠de la parte europea de Estambul.

"Debido al aumento ​de las tensiones regionales, en el último ‌mes hemos mantenido reuniones con ‌más de 40 empresas, la mayoría de ellas con ⁠sede en Asia Oriental y los países del Golfo", declaró recientemente a Reuters el director ejecutivo Ahmet Ihsan Erdem en la sede del IFC, ya que las ​empresas están ‌considerando trasladar parcialmente sus operaciones o expandirse en Turquía.

Ya se habían programado unas 15 reuniones con posibles empresas antes de la guerra, señaló Erdem. "Los acontecimientos regionales han intensificado estos contactos", afirmó.

La guerra ⁠entre Estados Unidos e Israel contra Irán comenzó hace más de un mes e Irán respondió a los ataques golpeando objetivos en todo el Golfo. Algunas entidades financieras de la zona han ordenado a su personal trabajar desde casa, mientras que el gigante bancario HSBC cerró todas sus sucursales en Qatar ‌hasta nuevo aviso.

Las conversaciones involucran a empresas de Malasia, Japón, Singapur, Corea del Sur y Hong Kong, y la IFC también está "evaluando posibles áreas de cooperación" con ministerios gubernamentales y legisladores de éstos y otros países.

Aunque Erdem no reveló ‌los nombres de las empresas interesadas, señaló que abarcaban los sectores de la tecnología financiera, las finanzas, las finanzas islámicas y ‌los seguros.

La IFC ⁠espera duplicar su plantilla hasta alcanzar unos 40.000 trabajadores a finales de diciembre, lo que ​situaría la tasa de ocupación en el 75%, añadió.

Con información de Reuters