Irán e Israel intercambiaron ataques el martes, mientras Teherán se negaba rotundamente a reabrir el estrecho de Ormuz y a aceptar un acuerdo de alto el fuego en vísperas de la fecha límite fijada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que aceptaran sus exigencias.
Irán ha rechazado una propuesta estadounidense, mediada por Pakistán, para un alto el fuego inmediato y el levantamiento de su bloqueo efectivo del estrecho, tras lo cual se abrirían conversaciones sobre un acuerdo de paz más amplio en un plazo de 15 a 20 días, según una fuente al tanto del plan.
La respuesta iraní constaba de 10 cláusulas, entre las que se incluían el fin de los conflictos en la región, un protocolo para el paso seguro por el estrecho de Ormuz, el levantamiento de las sanciones y la reconstrucción, según informó la agencia oficial de noticias IRNA.
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El lunes, Trump dijo que "todo el país puede ser destruido en una sola noche, y esa noche podría ser mañana". Prometió destruir las centrales eléctricas y las infraestructuras iraníes si Teherán se negaba a aceptar el acuerdo antes de la fecha límite.
Sin un acuerdo, Trump dijo que "todos los puentes de Irán quedarán destruidos" antes de la medianoche hora de verano del este (0400 GMT) del miércoles y que "todas las centrales eléctricas de Irán dejarán de funcionar, arderán, explotarán y nunca volverán a utilizarse".
LOS COMBATES CONTINÚAN
A primera hora del martes, el ejército israelí dijo que había completado una oleada de ataques aéreos contra infraestructuras del Gobierno iraní en Teherán y otras zonas. También estaba operando sistemas de defensa aérea para interceptar misiles lanzados desde Irán.
Arabia Saudí interceptó misiles balísticos dirigidos hacia su región oriental, cuyos restos cayeron cerca de instalaciones energéticas, según informó su Ministerio de Defensa sin especificar quién lanzó los proyectiles.
Arabia Saudí ha sido objeto de ataques de cientos de misiles y drones iraníes desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra contra Irán el 28 de febrero, la mayoría de los cuales fueron interceptados, según han informado las autoridades.
Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Baréin emitieron alertas de seguridad pública simultáneas el martes.
Trump ha restado importancia a las preguntas sobre si su promesa de destruir las centrales eléctricas iraníes constituiría un crimen de guerra, afirmando que "en absoluto" le preocupa esa posibilidad.
"Espero no tener que hacerlo", dijo.
El embajador de Irán ante las Naciones Unidas dijo el lunes que la amenaza de Trump de lanzar un ataque era "una incitación directa al terrorismo y una prueba clara de la intención de cometer crímenes de guerra según el derecho internacional".
El viceministro de Deportes de Irán, Alireza Rahimi, pidió el martes a artistas y deportistas que formaran cadenas humanas en las centrales eléctricas de todo el país, y su alto mando militar calificó a Trump de "delirante".
Una sinagoga en el centro de la capital iraní sufrió graves daños por un proyectil estadounidense-israelí el martes, según la agencia de noticias semioficial Mehr.
ESTRANGULAMIENTO
Los precios del petróleo rondaban los 110 dólares por barril el martes, a medida que se acercaba la fecha límite de Trump y con pocas perspectivas visibles de reapertura del estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento para el tránsito mundial de crudo que ha avivado los temores de inflación en todo el mundo.
Irán cerró de facto Ormuz, una vía por la que transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural, lo que ha resultado ser una poderosa baza para Teherán a la que se resiste a renunciar.
Los futuros del crudo Brent subían un 0,4% hasta los 110,19 dólares por barril, mientras que los futuros del crudo West Texas Intermediate de EEUU avanzaban un 0,8% hasta los 113,31 dólares.
Trump se encontraba al borde de una crisis política, después de que Irán resultó ser un adversario más duro de lo que había previsto al inicio del conflicto, cuyo objetivo, según él, era impedir que el país fabricara armas nucleares y desarrollara misiles para lanzarlas.
Con 13 militares estadounidenses muertos desde que comenzó el conflicto, el ejército norteamericano se encontró en una situación aún más peligrosa cuando un caza F-15E estadounidense fue derribado el viernes y uno de los dos pilotos quedó varado en lo más profundo del territorio iraní.
Una misión de rescate llevada a cabo por comandos estadounidenses para poner a salvo al oficial especialista en armamento que había quedado varado ayudó a evitar una escalada desastrosa de la crisis política para Trump.
Miles de personas han perdido la vida en toda la región de Oriente Medio a causa de la guerra, incluidas 3.546 en Irán, según el grupo de derechos humanos en EEUU HRANA, y casi 1.500 en Líbano, donde Israel ha atacado a la milicia Hezbolá, respaldada por Irán.
Con información de Reuters
