La administración de Javier Milei emitió deuda por 11 mil millones de dólares entre títulos nuevos, la reapertura de títulos en circulación y un crédito con bancos comerciales, para afrontar el pago de deuda de 4.300 millones de dólares por los servicios de los Bonos Globales y Bonares que vencen este viernes, en una operación financiera que acortó los plazos e incrementó los pagos de intereses. Los mercados no solo evalúan el cumplimiento de los servicios de la deuda sino también la facilidad que tuvo el acreedor para disponer de los fondos, los mecanismos de financiamiento a los que acudió y las opciones financieras que tuvo a disposición, entre otras variables importantes.
En el caso de deudas consideradas ya en rango especulativo como la de Argentina hay tres variables claves:
- apalancamiento (nivel de deuda sobre Producto Bruto Interno, sobre la disponibilidad de divisas del comercio exterior y sobre la recaudación impositiva)
- capacidad de pago con flujo propio
- capacidad de pago con acceso al financiamiento voluntario (refinanciamiento)
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Adicionalmente, las consultoras que analizan la calificación del crédito, los bancos internacionales y los fondos de inversión observan también los niveles de liquidez, los resultados presupuestarios, la estructura de ingresos, gasto y deuda.
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En cada uno de los ítems la consideración fue negativa y se reflejó en el valor de los títulos públicos argentinos, que pese a garantizar el pago siguieron perdiendo valor y haciendo subir el riesgo país, y en el bajo interés detectado por las entidades financieras para reinvertir el flujo de dólares que pagará el Gobierno en otros activos financieros oficiales o privados del país.
El equipo económico del ministro Luis Caputo y su amigo y socio en la actividad privada, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, recién pudieron mostrar la disponibilidad de dólares 48 horas antes del vencimiento (o 24 horas si se considera los plazos para girar los fondos a las entidades encargadas de liquidar a los ahorristas del exterior).
El volumen del vencimiento ronda los 4.300 millones de dólares, aunque no se dispone de información oficial precisa, distribuido entre inversores privados locales y del exterior y organismos públicos como el propio Banco Central, al que no se le giran las divisas sino simplemente se le hace un asiento contable.
Cómo pagará Caputo la deuda en enero
Los dólares provendrán de la colocación de un bono en el mercado local por 1.000 millones a 2029, denominado AN29, con una tasa interna de retorno de 9,47%, y un crédito REPO por 3.000 millones con vencimiento en enero del próximo año y una TIR de 7,7%, y la reapertura de dos bonos, el AE38 por 3.000 millones y el AL35 por 6.000 millones, utilizados como garantía y entregados a los bancos comerciales.
Esta combinación elevó el costo del financiamiento ya que renuevan deuda colocada con tasas de 3%, acortó los plazos: solo en el caso del REPO a 370 días, y elevó el pago de intereses por la ampliación de los bonos emitidos. Esta emisión de AE38 y AL35 deberá volver al BCRA dentro de un año, cuando el BCRA salde el REPO y recupere las garantías, pero mientras tanto las entidades financieras podrán disponer libremente de esos bonos, que por el volumen ya están provocando una caída de precios.
El mercado observa un incremento de valores nominales muy importante y cuando aumentan los bonos en circulación disminuyen los precios, como se está observando, en especial porque no se percibe que estén reinvirtiendo la renta de capital para mantener el mismo nivel de exposición a la deuda argentina. Solo este viernes, la ampliación de los bonos implica un incremento de 232,8 millones extras en el pago de capital e intereses, por los AL35 pagarán un cupón de 4,125% anual y el AE38 un cupón de 5% anual, es decir que este 9 de enero van a pagar 2,63% y 2,5%, respectivamente, sobre lo emitido.
Antes de esta emisión de deuda, el stock de deuda pública se había incrementado en 20.647 millones de dólares entre noviembre de 2023, último mes de la gestión de Alberto Fernández, y noviembre pasado, cuando alcanzó un volumen de 443.472 millones de dólares. Ese incremento esconde una licuación de 8.529 millones de dólares de la deuda que el Tesoro tiene con el Banco Central por los adelantos transitorios, que medida en dólares era de 11.349 millones en noviembre del 2023 y por las devaluaciones de la administración de Milei y pese a no haber realizado ninguna cancelación con pesos, ahora está valuada en 2.820 millones de dólares.
Si no se considera la deuda del Tesoro con el BCRA, el incremento de la deuda durante la administración de Javier Milei fue de 29.176 millones de dólares, al pasar de 411.476 millones a 440.653 millones de dólares. Las cuentas en el Banco Central tampoco reflejan el discurso libertario que quiere mostrar a Caputo como un “desendeudador” cuando fue el responsable de tomar la mayor cantidad de deuda tanto durante su paso en la administración de Mauricio Macri como ahora con Milei.
El BCRA tiene 44.240 millones de dólares de reservas internacionales, pero deudas por: 18.500 millones por el swap con China; 17.000 millones por encajes de los depósitos de los ahorristas, 2.000 millones por los depósitos de SEDESA; 2.900 millones por el swap con el Tesoro de Estados Unidos, y 13.000 millones por la emisión de Bopreales. Los 15.000 millones de dólares del nuevo salvataje del FMI a Milei figuran como tenencia del BCRA, pero pagar esa deuda está a cargo del Tesoro, es decir del Gobierno con el impuesto de los argentinos.
