Malestar y preocupación en Catamarca tras el ajuste de Jalil en el transporte público: "Volver a cargar"

El gobernador dispuso un incremento que llevó el pasaje urbano de $950 a $1.250 en noviembre. Jubilados y trabajadores que utilizan el servicio advierten que "con el sueldo que uno tiene" no alcanza. 

11 de enero, 2026 | 14.07

Tras el fuerte ajuste establecido por el gobernador Raúl Jalil en la tarifa de transporte público, jubilados y trabajadores que utilizan el colectivo expresaron su malestar y preocupación por cómo repercute en el día a día, especialmente en un contexto de crisis económica. Un adulto mayor aseguró que el incremento que llevó el pasaje urbano de $950 a $1.250 representa "mucho para la gente".

A fines de noviembre pasado, el Ministerio de Integración Regional, Logística y Transporte de Catamarca confirmó una suba del 31,58% en el boleto. De esta manera, ministro Eduardo Andrada detalló que el pasaje urbano pasó de $950 a $1.250. Mientras que el interurbano aumentó alrededor de 15% desde el 1.º de diciembre.

El ministro Andrada justificó la decisión al señalar que el urbano no tenía aumentos desde septiembre pasado y que el sector registraba presiones por el costo del gasoil y los incrementos salariales. “Teníamos un 47% de aumento del gasoil y un 30% vinculado a mano de obra, según los convenios de la UTA”, remarcó.

A poco menos de dos meses, los usuarios manifestaron su malestar por la decisión del gobernador Jalil, que replica el modelo económico del presidente Javier Milei. "Con el sueldo que uno tiene, para los jubilados, pensionados y empleados públicos, es pesado”, expresó sobre la suba un jubilado consultado por El Esquiú Play

Aida, otra jubilada, se mostró resignada pero crítica: “Todo aumenta, y aunque no nos parezca bien, igual sube. Hay que poner el pecho y seguir”, señaló. Su testimonio reflejó una postura repetida entre los usuarios: la aceptación forzada ante aumentos constantes de las gestiones provincial y nacional. 

Mientras que otra usuaria remarcó el impacto inmediato del precio: “$1.250 es caro. Cargás $5.000 y en dos o tres días ya tenés que volver a cargar la tarjeta”, lamentó. Para quienes dependen del colectivo a diario, el gasto mensual se vuelve cada vez más difícil de sostener.

Una pareja de la localidad de Tintigasta contó que utilizan el transporte principalmente para realizar trámites. “Las vacaciones ya pasaron, ahora es más que nada para movernos. Estamos solos acá y dependemos del colectivo”, explicaron, dejando en evidencia la falta de alternativas para muchos
adultos mayores.

La crisis laboral de Milei y Jalil golpea a Catamarca: 14 conflictos y cientos de trabajadores a la deriva

Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló un panorama crítico para el mercado laboral, registrando 629 conflictos que incluyen olas de despidos, suspensiones y cierres de empresasLa provincia de Catamarca registra 14 focos de conflictividad, que evidencian el panorama desolador para los trabajadores. 

En el NOA, el territorio catamarqueño es superado por Tucumán (22) y Salta (19), aunque quedó por encima de Jujuy (8). En el resto del país, está por encima Tierra del Fuego (28), Entre Ríos (21), Corrientes (20), Santa Cruz (19), Chubut (17), Mendoza (16), mientras que por debajo San Juan (13), La Pampa, San Luis y Río Negro (con 11). 

El informe no detalla cuáles fueron los casos de la provincia relevados, pero puede intuirse que está contemplado el cierre de Mom Sports. También hubo despidos en la fábrica de heladeras NEBA, cesantías y suspensiones en ALCO-CANALE y suspensiones en la planta textil COTECA. A ellos se suman los empleados de organismos nacionales que fueron dejados en la calle, donde se vieron afectados quienes trabajaban en ANSES y el ex Ministerio de Desarrollo Social. 

A fines de diciembre, unos 75 trabajadores de la fábrica Camino S.A., ubicada sobre la ruta 33 en la localidad de Sumalao, se movilizaron este martes en una nueva medida de fuerza tras el agravamiento del conflicto laboral que atraviesa la empresa desde hace meses. El detonante fue el incumplimiento del pago que estaba previsto para las cuentas de cada trabajador el pasado 24 de diciembre.

El secretario y tesorero del Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de la fábrica, José Fermín Ocampo, señaló que la planta no está operando a su capacidad total, pero los operarios habían aceptado trabajar de forma intermitente como paliativo. "Se venía trabajando. No en forma continua, pero sí había días en los que se trabajaba", explicó. Sin embargo, la paciencia se agotó ante el nuevo incumplimiento.